Igualdad salarial, ¿mito o realidad cercana?

Según nuestra Constitución, queda reconocido el derecho a la igualdad salarial y a la no discriminación laboral entre hombres y mujeres.

Dicho derecho queda recogido en el artículo 35.1, el cual dicta lo siguiente:

“Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”.

Pero, ¿qué entendemos por igualdad salarial?

La igualdad salarial es una lucha que las mujeres llevan librando desde hace muchos años. No ha sido hasta el siglo XX, cuando se han empezado a ver ligeros resultados.

La igualdad salarial se define como el derecho que tienen las personas, independientemente de su sexo, religión, nacionalidad, orientación sexual, etc., de recibir la misma remuneración económica y beneficios laborales que existen en ese puesto de trabajo. Es decir, queda descartada cualquier tipo de discriminación que influya en las condiciones de un determinado puesto laboral. La igualdad salarial no se refiere únicamente al salario percibido, sino también a todos aquellos beneficios laborales que pueda suponer un puesto de trabajo determinado.

La brecha salarial actual en España

La brecha salarial de género se define como “la diferencia relativa de la media de salario/hora de hombres y mujeres”, dentro de la economía en su conjunto. Es decir, es la diferencia de salario entre hombres y mujeres.

En términos de tiempo, una mujer trabaja gratis hasta el 16 de febrero durante un año. En una jornada laboral de ocho horas, no cobra durante 62 minutos del día. Las mujeres cobran el 87% del sueldo de un hombre.

Según el último dato del INE, el conjunto de salarios recibidos por mujeres suma un 22,9% menos que el de los hombres, en términos brutos anuales.

Te invitamos a que veas el siguiente debate televisivo sobre la brecha salarial en España:

¿Qué factores provocan la desigualdad salarial?

Es una realidad que, a pesar de la regulación legal que existe respecto a este tema, la desigualdad salarial está muy presente en nuestra sociedad. Son muchos los motivos que la causan. Algunos de ellos son:

  • Limitación en los puestos de trabajo.

Los puestos de trabajo que ocupan las mujeres suelen centrarse en determinados sectores, que por lo general, están peor pagados. Como puede ser el sector de la limpieza, educación, secretarias,…

  • Baja presencia de mujeres en puestos de dirección o gestión.

Lo que acentúa la brecha salarial, al no poder acceder a puestos con mayor responsabilidad y mayor retribución económica.

  • Conciliación entre la vida laboral y familiar

Es una realidad la existencia de desigualdad en el hogar. Suele ser la mujer la que reduce sus horas de jornada laboral, con el fin de atender las tareas del hogar y las necesidades de la familia en general. Por lo tanto, y de nuevo, accede a un salario inferior al que podría acceder un hombre en el mismo puesto.

De hecho, son muy habituales los casos de mujeres que renuncian a su carrera profesional para dedicarse a la maternidad.

  • Penalización por maternidad

Y enlazado con el anterior punto, existe la barrera de la maternidad a la hora de acceder a un puesto de trabajo determinado. Ser mujer en edad fértil supone una clara desventaja ante otros candidatos a un mismo puesto, ya que una baja por maternidad se traduce en pérdidas económicas para empresa contratante.

Bien es cierto que la legislación española se muestra a favor de la igualdad salarial entre hombres y mujeres. Pero ¿crees que realmente se cumple?

La realidad en este caso dista de la teoría, es un hecho que las mujeres tienen menos oportunidades de ser contratadas y conseguir la misma remuneración salarial. Podemos conseguir igualdad salarial a través un cambio en la sociedad, que apoye lo que está escrito en nuestra Constitución y que sobretodo, nos haga sentir realizadas y satisfechas en el ámbito laboral.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *